Logopedia · 20 de marzo de 2021

¿Cuándo llevar a un niño al logopeda? Señales por edad y qué esperar

Qué es normal a los 12 meses, 2, 3, 4 y 5 años, qué señales no conviene esperar, qué errores de pronunciación son normales y qué pasa en la primera visita.

Escrito por Equipo clínico de anda CONMiGO. Terapeutas de la red, que escriben y revisan lo que aquí se cuenta.

El logopeda no es solo para «hablar mal»

Cuando una familia piensa en el logopeda, casi siempre piensa en la «r» que no sale. Es uno de los motivos, pero ni el único ni el más importante. El Consejo General de Colegios de Logopedas define la logopedia como una profesión sanitaria regulada, con titulación universitaria, que se ocupa de prevenir, detectar, evaluar, diagnosticar y tratar las alteraciones de la comunicación: el habla, el lenguaje, la voz, la audición, la deglución (tragar) y la lectura y la escritura.

Traducido a casa: el logopeda es a quien se consulta si vuestro hijo habla poco para su edad, si no se le entiende, si parece no entender lo que le decís, si tartamudea, si se atraganta o rechaza texturas, si está afónico a menudo o si en primaria le cuesta leer más que a los demás. No hace falta que sepáis cuál de estas cosas es. Contadnos qué habéis notado.

Otra idea que conviene quitar: ir al logopeda no es «etiquetar» al niño. Una valoración a los 2 o 3 años muchas veces termina con un «todo va bien, lo revisamos en unos meses». Y cuando no, cuanto antes se empieza, más fácil es. Si queréis saber más sobre la profesión, tenéis qué es un logopeda infantil.

Qué es normal a cada edad: 12 meses, 18 meses, 2, 3, 4 y 5-6 años

Cada niño lleva su ritmo, sí. Pero hay referencias. Esta tabla resume lo que hacen la mayoría de los niños a cada edad según los hitos de la ASHA (asociación americana de logopedas) y de los CDC, que marcan lo que hacen 3 de cada 4 niños. No es un examen: es para saber qué mirar.

EdadLo que suele verseLo que se mira si no aparece
12 mesesDice adiós con la mano, llama «mamá» o «papá», entiende «no», balbucea con entonación y os mira cuando le habláis.No reacciona a sonidos ni a su nombre, no balbucea, no señala ni os enseña cosas.
18 mesesIntenta decir tres o más palabras además de «mamá» y «papá», sigue una orden sencilla sin gesto («dame»), señala para pedir y para comentar, dice no con la cabeza.Ninguna palabra con significado, no señala, no parece entender órdenes sencillas.
2 añosUsa y entiende al menos 50 palabras, junta dos («más agua»), señala partes del cuerpo y dibujos en un libro, sigue órdenes de dos pasos. Su habla aún no es clara: «tete» por «chupete» es normal.Muy pocas palabras con intención, no junta dos, no parece entender preguntas sencillas, ni vosotros le entendéis nada.
3 añosConversa con al menos dos turnos, pregunta «qué», «dónde», «por qué», dice su nombre y se le entiende la mayor parte del tiempo, también fuera de casa.Sigue con palabras sueltas o frases de dos palabras, solo le entiende la familia, no sigue una historia corta.
4 añosFrases de cuatro palabras o más, cuenta algo del día, contesta «¿para qué sirve un abrigo?», habla con fluidez casi siempre y dice casi todos los sonidos.Frases muy cortas o con errores gramaticales llamativos, mucho esfuerzo para hacerse entender, repeticiones o bloqueos al hablar.
5-6 añosCuenta una historia con al menos dos acontecimientos, mantiene una conversación de más de tres turnos, reconoce rimas (gato-pato), pronuncia bien la mayoría de las consonantes.No consigue contar algo ordenado, le cuestan las rimas y los sonidos de las palabras, otros niños le entienden mal, la «r» y los grupos como «tr» siguen sin salir.

Si vuestro hijo tiene entre 1 y 6 años y lo que veis es sobre todo que habla poco o que no le entienden, tenéis el detalle edad por edad en retraso del lenguaje en niños: señales de 1 a 6 años.

Señales para consultar ya, sin esperar

La mayoría de las dudas admiten un «lo miramos y hacemos seguimiento». Estas, no. Los CDC lo dicen sin rodeos: si un niño no llega a uno o más hitos, ha perdido habilidades que ya tenía o tenéis otra preocupación, no esperéis.

  • Ha perdido palabras o gestos que ya usaba. Cualquier retroceso se consulta cuanto antes.
  • No reacciona a los sonidos o a su nombre, o sube el volumen de todo. Lo primero que se comprueba es la audición: los CDC recomiendan revisarla siempre que haya una preocupación con el habla.
  • Le cuesta entender, no solo hablar. La ASHA señala que, entre los niños que hablan tarde, los que además comprenden peor tienen más riesgo de que la dificultad continúe.
  • No señala, no os mira ni os enseña cosas con 18 meses. La comunicación empieza antes que las palabras.
  • Tartamudea con tensión o bloqueos, o lleva más de tres a seis meses tartamudeando, o hay tartamudez en la familia (criterios del NIDCD, el instituto estadounidense de la comunicación).
  • Se atraganta, tose o tiene arcadas al comer, o le sale líquido por la nariz.
  • Tiene 4 años y no se le entiende fuera de casa, o 3 y ni vosotros le entendéis.

Y una regla que vale para todo: si os preocupa, se mira. Nadie os va a decir que habéis venido pronto.

Errores de pronunciación normales y los que no lo son

Que un niño de 2 años diga «tasa» por «casa» o uno de 3 «pota» por «pelota» es parte del camino. Los sonidos se aprenden por orden, y algunos tardan. La ASHA lo resume así: es normal que los pequeños cometan errores mientras aprenden a hablar, y la mayoría dice casi todos los sonidos correctamente a los 4 años.

Lo que suele ser normal:

  • Sustituir un sonido difícil por otro parecido («tasa» por «casa», «lata» por «rata») en los primeros años.
  • Simplificar palabras largas («pota» por «pelota», «tapo» por «sapo») a los 2-3 años.
  • Que la «r» fuerte (la de «carro») y los grupos como «tr», «bl» o «pr» sean los últimos en salir, ya cerca de los 5 años.

Lo que se mira:

  • Con 3 años, ni la familia le entiende la mitad de lo que dice.
  • Con 4, la gente de fuera no le entiende la mayor parte.
  • Sigue cometiendo a los 5-6 años los errores que a los 3 eran normales.
  • Habla «por la nariz» o le sale aire por la nariz al hablar.
  • Babea mucho, mastica con dificultad o siempre tiene la boca abierta: a veces hay algo físico (lengua, paladar, respiración por la boca) detrás de la pronunciación.

Los nombres de estos problemas (dislalia, disglosia, disfemia) los explicamos en los trastornos del habla más comunes. No os hacen falta para pedir la valoración.

Otros motivos: voz, tragar, tartamudeo, lectura y escritura

El habla es lo más visible, pero no lo único que trabaja un logopeda infantil.

  • Voz. Un niño que está afónico o ronco muchas semanas seguidas, sin un catarro que lo explique, merece que le miren la voz. Suele tener que ver con cómo la usa (gritar, forzar) y se aprende a cuidar.
  • Tragar y comer. Toser o tener arcadas al comer, rechazar texturas y comer solo lo blando o solo lo crujiente, guardar la comida en la boca sin tragar, o que le salga líquido por la nariz son señales que la ASHA enumera como motivo de valoración. El logopeda, a menudo junto con el terapeuta ocupacional, trabaja la masticación, la deglución y la tolerancia a alimentos nuevos. Si hay atragantamientos, tenéis más en disfagia infantil.
  • Tartamudeo. Entre los 2 y los 5 años es habitual que un niño repita palabras o se atasque mientras aprende a organizar las frases; la AEP lo llama disfluencia evolutiva. Se consulta cuando hay prolongaciones («sssss-opa»), bloqueos, tensión en la cara, cuando dura más de unos meses o cuando empieza pasados los 3 años y medio. Lo explicamos en disfemia: la tartamudez en niños.
  • Lectura y escritura. En primaria, si a vuestro hijo le cuesta aprender las letras, lee mucho más despacio que sus compañeros o escribe con muchas faltas que no mejoran, la lectoescritura entra en el campo de la logopedia y de la psicopedagogía. Ojo: la dislexia no es un problema del habla, aunque a veces se confunda; es una dificultad de aprendizaje de la lectura.
  • Comunicación en el autismo. Cuando hay un diagnóstico o sospecha de autismo, la logopedia trabaja la comunicación (gestos, sistemas con imágenes, lenguaje), siempre dentro de un equipo con psicología. La sospecha de autismo en sí no se valora en logopedia: se valora con el pediatra y el equipo de atención temprana.

Qué pasa en la primera visita

Muchas familias llegan con nervios, pensando que le van a «hacer un examen». No. La primera visita es, sobre todo, una conversación y un rato de juego. Suele durar entre 45 minutos y una hora y tiene estas partes:

  1. Hablamos con vosotros. Qué habéis notado y desde cuándo, cómo fue el embarazo y el parto, si ha tenido otitis, cuándo empezó a señalar y a decir palabras, qué idiomas se hablan en casa, qué dicen en la escuela. Si tenéis informes (pediatra, escuela infantil, audición), traedlos.
  2. Jugamos con él. En el suelo, con juguetes, cuentos y lo que le guste. El logopeda observa cómo pide, cómo protesta, si os mira, si os enseña cosas, qué sonidos usa, cómo se le entiende, cómo entiende. Con niños pequeños aquí está la mayor parte de la información.
  3. Según la edad, alguna prueba. Cuestionarios que rellenáis vosotros en los más pequeños; con los mayores, tareas cortas de vocabulario, frases, sonidos y comprensión que comparan con lo esperado a su edad. También se mira la boca (lengua, paladar, dientes, cómo respira).
  4. Os lo contamos. Qué hemos visto y qué no, si conviene una revisión de audición o de otro profesional, y qué recomendamos: sesiones, pautas para casa con una revisión en unos meses, o simplemente tranquilidad. Si hace falta un informe para el colegio o el pediatra, se prepara.

Una cosa que debéis saber: una primera visita orienta, no diagnostica. Con niños pequeños es normal que se proponga volver a mirar en unos seis meses antes de poner nombre a nada. Es la forma correcta de hacerlo, no una falta de respuesta. Y si el niño ese día no quiere hablar, no pasa nada: el logopeda está acostumbrado y vosotros contáis lo que hace en casa.

Cuánto suele durar

Es la pregunta que más nos hacéis y la más difícil de responder de antemano, porque depende de tres cosas: qué dificultad es (una «r» que no sale no es lo mismo que un lenguaje que va despacio en comprensión y expresión), la edad del niño y cuánto se puede practicar en casa y en el cole. Lo que sí podemos deciros:

  • Los objetivos se marcan al principio y se revisan. Debéis saber siempre qué se está trabajando y por qué.
  • Lo habitual es una o dos sesiones a la semana, cortas y con juego, con pautas para casa. Lo que hacéis entre sesiones cuenta tanto como la sesión.
  • Para la tartamudez y las dificultades del lenguaje, la AEP y la ASHA coinciden en que con los pequeños se trabaja sobre todo a través de los padres: cómo hablarle, cómo esperar, cómo responder.
  • Cuando la dificultad es persistente (por ejemplo, un trastorno del desarrollo del lenguaje), el apoyo puede alargarse y cambiar de forma con los años. Eso no significa que no funcione: significa que se acompaña al niño en cada etapa.

Desconfiad de quien os prometa un plazo cerrado antes de haber visto al niño. Y preguntad, siempre, cuándo se revisa el plan.

Dónde: nuestros centros

Anda CONMiGO es una red de 64 centros de terapia infantil, juvenil y familiar en España, Chile y México. En todos hay logopedas infantiles que hacen la primera valoración y, si hace falta, el tratamiento, coordinados con psicología, terapia ocupacional, fisioterapia y atención temprana bajo el mismo techo. Podéis ver el más cercano en nuestros centros o leer cómo trabajamos en logopedia infantil.

Si os ha quedado la duda de si «esto es motivo o no», la respuesta es sí: la duda ya es motivo suficiente para contárnoslo. No hace falta que sepáis qué necesita ni cómo se llama.

Fuentes

  1. Consejo General de Colegios de Logopedas — Qué es la logopedia — Profesión sanitaria regulada con titulación universitaria; ámbitos: comunicación, habla, lenguaje, voz, audición, deglución, lectura y escritura.
  2. CDC — Important Milestones: Your Baby by One Year — Dice adiós con la mano, llama «mamá»/«papá», entiende «no».
  3. CDC — Important Milestones: Your Child by 18 Months — Tres o más palabras además de mamá/papá; sigue una orden de un paso sin gesto.
  4. ASHA — Communication Milestones: 13 to 18 Months — Señala para pedir y comentar, dice no con la cabeza, sigue órdenes sencillas.
  5. ASHA — Communication Milestones: 19 to 24 Months — Al menos 50 palabras, junta dos, órdenes de dos pasos, habla aún poco clara.
  6. CDC — Important Milestones: Your Child by Two Years — Los hitos son lo que hacen el 75 % o más; junta dos palabras; señala en un libro y partes del cuerpo; «no esperéis» si no llega o pierde habilidades.
  7. CDC — Important Milestones: Your Child by Three Years — Conversación de dos turnos, preguntas, dice su nombre, se le entiende la mayor parte del tiempo.
  8. CDC — Important Milestones: Your Child by Four Years — Frases de cuatro o más palabras, cuenta algo del día, contesta «¿para qué sirve?».
  9. ASHA — Communication Milestones: 3 to 4 Years — A los 4 habla fluido, se le entiende la mayoría, dice todos los sonidos de grupos consonánticos.
  10. CDC — Important Milestones: Your Child by Five Years — Historia con dos acontecimientos, conversación de más de tres turnos, rimas.
  11. ASHA — Communication Milestones: 4 to 5 Years — La mayoría de consonantes correctas y habla comprensible en conversación.
  12. ASHA (Helping You Communicate) — Speech Sound Disorders — Errores normales al aprender; la mayoría dice casi todos los sonidos a los 4 años; causas físicas, auditivas y neurológicas; la valoración incluye audición y boca.
  13. NIDCD — Stuttering — Consultar si tartamudea 3-6 meses, muestra esfuerzo o hay antecedentes familiares; 5-10 % tartamudea en algún momento; 75 % se recupera.
  14. ASHA (Helping You Communicate) — Stuttering and Cluttering — Inicio entre 2 y 6 años; periodos normales de disfluencia de menos de 6 meses; consultar si empieza después de los 3 años y medio o dura 6-12 meses.
  15. AEP EnFamilia — Tartamudez — Disfluencia evolutiva entre 2 y 5 años; señales de problema (prolongaciones, bloqueos, tensión); con pequeños el tratamiento es sobre todo con los padres.
  16. ASHA (Helping You Communicate) — Feeding and Swallowing Disorders in Children — Señales: tos o arcadas al comer, líquido por la nariz, solo ciertas texturas, guardar comida en la boca; el logopeda trabaja con TO y otros profesionales.
  17. AEP EnFamilia — El lenguaje en el niño — Qué evalúa el especialista (comprensión, expresión, gestos, sonidos, boca); el pediatra como primera consulta; recomendaciones para la familia.
  18. CDC — About Hearing Loss in Children — Revisar la audición siempre que haya una preocupación; afecta al habla y al lenguaje.
  19. ASHA Practice Portal — Late Language Emergence — Los hablantes tardíos con dificultad de comprensión tienen peor pronóstico que los que solo tardan en hablar.
  20. NHS — Dyslexia — La dislexia es una dificultad de aprendizaje de la lectura y la escritura, no afecta a la inteligencia y se identifica normalmente en la escuela.

Contadnos qué habéis notado

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