Autismo · 25 de agosto de 2025

Test M-CHAT de autismo: qué es, para qué edad y qué hacer después

Guía del M-CHAT-R/F, el cribado de autismo de 16 a 30 meses: qué mide, cómo se pasa con el pediatra, qué significa el resultado y dónde descargarlo.

Escrito por Equipo clínico de anda CONMiGO. Terapeutas de la red, que escriben y revisan lo que aquí se cuenta.

Antes de nada: un cribado no es un diagnóstico

Si habéis llegado aquí buscando «test de autismo para niños», seguramente lleváis días dándole vueltas a algo que habéis notado en casa. Que no mira cuando le llamáis. Que no señala. Que juega siempre igual. Queremos ayudaros a ordenar eso, y para hacerlo bien hay que empezar por una frase clara: ningún cuestionario dice si un niño tiene autismo. Lo que hace un cribado es separar a los niños que merecen una valoración completa de los que, por ahora, no la necesitan. Es una linterna, no un veredicto.

El cribado más usado en el mundo para niños pequeños es el M-CHAT-R/F. En esta guía os contamos qué es, para qué edad sirve, cómo se pasa con el pediatra, qué significa cada resultado y qué viene después. Y os damos, con palabras nuestras, una lista de señales de 0 a 3 años que sí podéis mirar en casa. Lo que no hacemos es reproducir el cuestionario: es una obra con derechos de autor y sus creadores piden expresamente que no se copie en otras webs. Os enlazamos la descarga oficial en castellano, que es gratuita.

Qué es el M-CHAT-R/F

Las siglas vienen del inglés: Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised, with Follow-Up. En castellano se traduce como «Cuestionario modificado para la detección de riesgo de autismo en niños pequeños, revisado, con entrevista de seguimiento». Lo crearon Diana Robins, Deborah Fein y Marianne Barton en 2009, y hoy es la herramienta de cribado de autismo con más estudios detrás.

Tiene dos partes:

  • El cuestionario (M-CHAT-R): 20 preguntas de sí o no que responden la madre, el padre o quien cuida al niño. Se contesta en menos de cinco minutos y se puntúa en dos.
  • La entrevista de seguimiento (la «F» de Follow-Up): unas preguntas más concretas que hace el profesional solo sobre los puntos que han salido «en riesgo». Sirve para no alarmar a familias cuyo hijo, en realidad, sí hace lo que se pregunta pero de otra manera.

Esa segunda parte es lo que distingue al M-CHAT-R/F de un test de internet: la entrevista la hace una persona con formación, con el niño delante o con la familia al teléfono, y aclara muchos falsos positivos. Fuente: documento oficial del M-CHAT-R/F.

Para qué edad sirve: de 16 a 30 meses

El M-CHAT-R/F está diseñado y validado para niños entre 16 y 30 meses. Fuera de ese tramo pierde sentido: antes de los 16 meses muchas de las conductas que pregunta (señalar para enseñar algo, jugar a «como si», mirar hacia donde otro mira) todavía están apareciendo en cualquier niño; después de los 30 meses ya hace falta otro tipo de valoración.

La Academia Americana de Pediatría recomienda pasar un cribado específico de autismo a todos los niños en las revisiones de los 18 y los 24 meses, además de la vigilancia del desarrollo que se hace en cada visita (CDC, cribado y diagnóstico del autismo). En España el M-CHAT-R se usa en la consulta de pediatría de atención primaria entre los 18 y los 30 meses, y las revistas de pediatría lo describen como «la escala de cribado específica de TEA más validada» (Pediatría Integral, 2018).

Si vuestro hijo tiene menos de 16 meses y algo os preocupa, no hace falta esperar al cuestionario: contadlo en la revisión. La vigilancia del desarrollo no tiene edad mínima.

Qué mira el cuestionario (sin copiar las preguntas)

No vamos a reproducir los 20 ítems, pero sí podemos explicaros qué áreas recorre, para que sepáis qué observar antes de la revisión:

  • Atención compartida: si mira hacia donde señaláis, si señala para pediros algo y, sobre todo, si señala para enseñaros algo que le ha llamado la atención.
  • Respuesta social: si responde a su nombre, si os mira a los ojos cuando le habláis o jugáis, si os devuelve la sonrisa, si busca vuestra reacción.
  • Imitación y juego: si copia gestos que hacéis, si juega a «como si» (dar de comer a un muñeco, hablar por un teléfono de juguete).
  • Interés por otros niños: si se fija en ellos, si se acerca.
  • Comunicación no verbal y comprensión: si entiende órdenes sencillas sin gestos, si usa gestos para comunicarse, si trae cosas para mostrároslas.
  • Otras conductas: movimientos repetitivos con los dedos cerca de los ojos, reacciones desproporcionadas a ruidos cotidianos, o si alguna vez os habéis preguntado si oye bien.

Fijaos en algo: ninguna pregunta va de «palabras». El autismo no se detecta por cuánto habla un niño de 18 meses, sino por cómo se comunica y se relaciona, hable o no. Un niño con pocas palabras que señala, mira, imita y os busca está en un lugar muy distinto de uno que habla pero no comparte nada de eso.

Cómo se pasa con el pediatra

  1. Vosotros rellenáis el cuestionario. En la sala de espera, en casa o en la propia consulta. Pensad en cómo es vuestro hijo habitualmente, no en un día concreto. Si algo lo ha hecho solo una o dos veces, la respuesta suele ser «no».
  2. El profesional lo puntúa. Cada respuesta en dirección de riesgo suma un punto. El total va de 0 a 20.
  3. Si sale en la zona media, hace la entrevista de seguimiento sobre los puntos que han sumado. Con ejemplos concretos: «¿A qué te refieres con que no señala? ¿Nunca? ¿Solo cuando quiere algo?».
  4. Con el resultado final decide si toca repetir más adelante, derivar a una valoración diagnóstica o hacer las dos cosas.

Si el cuestionario lo habéis descargado y rellenado en casa, llevadlo. Es información útil aunque no sustituya a la segunda parte.

Qué significa el resultado

El documento oficial marca tres franjas (M-CHAT-R/F, instrucciones de puntuación):

Puntuación totalRiesgoQué se recomienda
0 a 2BajoSi el niño tiene menos de 24 meses, repetir el cribado después de cumplir los dos años. Si no hay otras señales, no hace falta nada más por ahora.
3 a 7MedioHacer la entrevista de seguimiento. Si en ella siguen sumando 2 o más puntos, el cribado es positivo y se deriva a valoración diagnóstica y a atención temprana. Si baja a 0 o 1, se sigue vigilando en las próximas revisiones.
8 a 20AltoSe puede saltar la entrevista y derivar directamente a valoración diagnóstica y a atención temprana.

Tres cosas importantes sobre esta tabla:

  • «Positivo» no significa «autismo». Los propios autores avisan de que una parte importante de los niños que dan positivo, incluso tras la entrevista, no recibirán un diagnóstico de TEA. Pero sí tienen más probabilidad de otra dificultad del desarrollo (del lenguaje, de la comunicación, de la relación) que también merece mirarse pronto.
  • «Negativo» no cierra la puerta. Si vosotros o el pediatra seguís preocupados, la recomendación oficial es derivar a valoración independientemente de la puntuación. Vuestra intuición cuenta como dato.
  • El resultado no se redacta en porcentajes. Nadie debería deciros «tiene un 70 % de probabilidad». Lo honesto es: «hay señales suficientes para mirarlo con calma».

Dónde descargarlo en castellano (y por qué no está aquí)

El M-CHAT-R/F se descarga gratis para uso clínico, docente y de investigación desde la web de sus autores. Hay una traducción oficial para España:

¿Por qué no lo reproducimos ni lo convertimos en un test interactivo? Porque los autores lo prohíben sin licencia: en sus condiciones de uso dicen que volver a publicar el M-CHAT-R/F no está permitido sin un acuerdo, y piden a las organizaciones sanitarias y de atención temprana que quieran usarlo en una web que lo soliciten (condiciones de uso del M-CHAT-R/F). Enlazar la descarga oficial sí está permitido, y es lo que hacemos. Preferimos daros el original antes que una copia sin garantías.

Señales de 0 a 3 años que sí podéis mirar en casa

Esta lista es nuestra. No es el M-CHAT ni lo sustituye; está hecha a partir de las señales de alerta que publican la Asociación Española de Pediatría (EnFamilia, señales de alerta del autismo), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Familia y Salud, signos de alarma antes de los 2 años) y los CDC (signos y síntomas del TEA por edades). Una señal sola no dice nada; varias juntas, que se mantienen en el tiempo, merecen una valoración.

Antes de los 12 meses

  • Pocas veces os mira a la cara; le cuesta sostener la mirada mientras le habláis o le dais de comer.
  • Hacia los 9 meses no responde a su nombre y apenas cambia la expresión de la cara (alegría, sorpresa, enfado).
  • No se anticipa cuando vais a cogerle (no estira los brazos).
  • No le interesan los juegos de ida y vuelta: el cucú-tras, dar y tomar un objeto, las palmitas.
  • No extraña a los desconocidos hacia los 9 meses.

De 12 a 18 meses

  • A los 12 meses no usa gestos: no dice adiós con la mano, no señala para pedir.
  • No os enseña cosas ni las trae para compartirlas.
  • Hacia los 15 meses no tiene ninguna palabra con significado y tampoco lo compensa con gestos o sonidos dirigidos a vosotros. Para la AEPap, la ausencia de lenguaje es el signo de alarma más evidente a partir de los 15 meses.
  • No imita gestos sencillos (aplaudir, hacer una mueca).

De 18 a 24 meses

  • A los 18 meses no señala con el dedo para mostraros algo interesante (un perro, un avión).
  • No mira hacia donde señaláis ni sigue vuestra mirada.
  • No responde cuando le llamáis, aunque oye bien.
  • Juega con los objetos de forma repetitiva: alinear, abrir y cerrar, encender y apagar, girar ruedas. No hay juego de «como si».
  • No muestra interés por otros niños ni por sus hermanos.
  • Pocas expresiones para compartir alegría con vosotros.
  • Retroceso: antes decía palabras o hacía gestos y ha dejado de hacerlo. Esto se mira siempre, sin esperar.

De 24 a 36 meses

  • A los 24 meses no combina dos palabras («papá agua») ni juega a imitar escenas de la vida (dar de comer al muñeco, hablar por teléfono).
  • No se da cuenta cuando alguien está triste o se ha hecho daño.
  • Repite frases o palabras tal cual las oye (ecolalia) o habla de sí mismo en segunda o tercera persona.
  • Consigue las cosas por sí mismo en vez de pedirlas.
  • Hacia los 36 meses no se fija en otros niños ni se une a sus juegos; prefiere estar solo.
  • Insiste mucho en las rutinas y lo pasa muy mal con cambios pequeños.
  • Reacciona de forma desproporcionada a sonidos, texturas o al tacto; o, al revés, apenas reacciona al dolor.
  • Aletea con las manos, se balancea o gira sobre sí mismo con frecuencia.

Si queréis las señales mes a mes con más detalle, las tenéis en señales de autismo de 0 a 3 años y en nuestro pilar de signos de alerta en el desarrollo.

Qué pasa después de un resultado positivo

Un cribado positivo abre dos caminos a la vez, y conviene recorrerlos en paralelo:

  1. Valoración diagnóstica. El pediatra deriva al servicio que corresponda en vuestra comunidad (neuropediatría, salud mental infantil o una unidad específica de TEA). Allí un equipo con formación (psicología, neuropediatría, logopedia, terapia ocupacional) observa al niño, os entrevista y aplica pruebas diagnósticas. Esto puede tardar. Cómo se hace y qué pruebas se usan lo explicamos en cómo se diagnostica el autismo.
  2. Atención temprana, sin esperar al diagnóstico. Los autores del M-CHAT y las guías pediátricas coinciden: un niño con cribado positivo debe derivarse a atención temprana cuanto antes, porque la intervención no necesita una etiqueta para empezar. Se trabaja lo que se ve: la comunicación, la atención compartida, el juego. En España la vía pública son los centros de atención temprana de cada comunidad (CDIAT o equivalente); podéis pedir la derivación al pediatra o a los servicios sociales de vuestro municipio.

Si vuestro hijo no llega a tener autismo, ese tiempo no se pierde: casi siempre había algo del lenguaje o de la relación que también se beneficia. Y si lo tiene, habéis ganado meses que cuentan mucho a esta edad.

Cómo traernos el resultado

En nuestros centros la primera valoración empieza escuchando. No hace falta que sepáis qué necesita ni cómo se llama. Contadnos qué habéis notado, desde cuándo y en qué situaciones. Si tenéis el M-CHAT rellenado, traedlo; si el pediatra ha hecho la entrevista de seguimiento, traed también su informe. Con eso, la observación del niño jugando y la historia que nos contéis decidimos juntos qué mirar y con quién: atención temprana, logopedia, psicología o varias a la vez.

Y si el resultado ha sido bajo pero vosotros seguís con la mosca detrás de la oreja, venid igual. Un cribado orienta, no diagnostica; y tampoco descarta. Lo que sí sabemos es que la preocupación de una familia es, por sí sola, un motivo de valoración.

Fuentes

  1. M-CHAT-R/F, documento oficial (Robins, Fein y Barton, 2009; rev. 2018) — Edad 16-30 meses, 20 ítems, dos etapas, franjas de puntuación 0-2 / 3-7 / 8-20, positivo con 2 o más en la entrevista, derivar aunque la puntuación sea baja si hay preocupación, aviso de que muchos positivos no serán TEA
  2. mchatscreen.com — condiciones de uso del M-CHAT-R/F — Descarga gratuita para uso clínico, docente e investigación; prohibido volver a publicarlo sin licencia; permitido enlazar la descarga oficial
  3. mchatscreen.com — traducciones — Existencia de la versión oficial Spanish (Spain), con y sin dibujos
  4. M-CHAT-R/F Spanish (Spain), PDF oficial — Enlace de descarga en castellano enlazado en el artículo (comprobado: PDF, 566 KB)
  5. M-CHAT-R Spanish (Spain) con dibujos, PDF oficial — Enlace de descarga de la versión con dibujos (comprobado: PDF, 590 KB)
  6. CDC — Screening and Diagnosis of Autism Spectrum Disorder — Recomendación de la AAP de cribar autismo a los 18 y 24 meses; el cribado no da diagnóstico; quién diagnostica; los servicios pueden empezar antes del diagnóstico
  7. CDC — Signs and Symptoms of Autism Spectrum Disorder — Señales por edad (9, 12, 15, 18, 24, 36 meses) y conductas repetitivas usadas en la lista propia
  8. AEP EnFamilia — Autismo: señales de alerta para su detección — Señales antes de los 12 meses, entre 18 y 24 meses y a partir de 36 meses usadas en la lista propia
  9. AEPap Familia y Salud — Autismo. Signos de alarma antes de cumplir los 2 años — Hitos sociales 9-24 meses; ausencia de lenguaje como signo más evidente a partir de 15 meses; ausencia de juego simbólico a los 24 meses
  10. Pediatría Integral 2018 — Detección precoz del TEA durante el primer año de vida en la consulta pediátrica — Uso del M-CHAT-R en atención primaria en España (18-30 meses), «escala de cribado específica más validada», derivación a atención temprana sin esperar

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