Por qué no hay un test que diagnostique el TDAH
Lo primero que hay que decir, porque es lo que muchas familias vienen buscando: no existe ningún cuestionario, ni en papel ni online, que diagnostique el TDAH. Ni el que os vamos a explicar aquí ni los que usan los profesionales. La Guía de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud lo dice sin rodeos: el diagnóstico del TDAH es «exclusivamente clínico», lo hace un facultativo con experiencia a partir de la información del niño, de la familia y del colegio, y «en ningún caso los cuestionarios deben usarse como único método para establecer el diagnóstico, ni como sustituto de una adecuada entrevista clínica» (GPC sobre el TDAH en niños y adolescentes, SNS). La guía británica NICE pide lo mismo: valoración clínica y psicosocial completa, historia del desarrollo e informes de quien ve al niño en distintos contextos (NICE NG87, recomendación 1.3.1).
Entonces, ¿para qué sirve un cuestionario? Para tres cosas muy concretas: poner por escrito lo que veis en casa y en clase de forma ordenada, comparar esas dos miradas, y decidir si hay motivos para pedir una valoración. Es decir, orienta, no diagnostica. Con esa idea clara, sí merece la pena rellenar uno bueno. Y hay uno que podéis usar sin coste.
El cuestionario que sí podéis usar: SNAP-IV (18 ítems)
El SNAP-IV es la escala de James Swanson, William Nolan y William Pelham, de la Universidad de California en Irvine. Su versión corta tiene 18 frases, que son exactamente los 18 síntomas con los que los manuales diagnósticos describen el TDAH: 9 de inatención y 9 de hiperactividad e impulsividad. Se rellena en cinco minutos y la puede contestar la familia o el profesorado. Está en la lista de escalas específicas que la Guía del SNS y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria citan como las más usadas en España, junto con la ADHD Rating Scale, las escalas de Conners, la EDAH y la Escala Magallanes (AEPap, algoritmo de TDAH). Se recomienda a partir de la edad escolar: la mayoría de referencias la sitúan entre los 5 o 6 y los 17 o 18 años (ficha del SNAP-IV en NovoPsych).
Cada frase se puntúa de 0 a 3 según cuánto se parezca a vuestro hijo en los últimos seis meses: 0 es «nada», 1 «un poco», 2 «bastante» y 3 «mucho». Sin copiar las frases, esto es lo que recorren:
El bloque de inatención
Si se le escapan los detalles y comete errores por despiste; si le cuesta mantener la atención en tareas o juegos; si parece no escuchar cuando le habláis directamente; si empieza las cosas y no las termina; si le cuesta organizarse; si evita lo que exige esfuerzo mental sostenido (deberes, leer); si pierde el material; si se distrae con cualquier cosa; si se olvida de lo cotidiano.
El bloque de hiperactividad e impulsividad
Si mueve manos y pies o se remueve en la silla; si se levanta cuando tiene que estar sentado; si corre o trepa cuando no toca; si no sabe jugar tranquilo; si va «como con un motor»; si habla en exceso; si responde antes de que acaben la pregunta; si no sabe esperar su turno; si interrumpe o se mete en las conversaciones y juegos de los demás.
Si al leer esto habéis pensado «eso es mi hijo» en siete u ocho frases de un bloque, ya tenéis una razón para seguir leyendo. Si habéis pensado «eso lo hace cualquier niño de seis años», también tenéis razón: todo niño hace algo de esto. La diferencia está en la intensidad, en que pase en casa y en el cole a la vez, en que dure meses y en que le esté complicando la vida.
Dónde descargarlo y por qué no lo reproducimos
El SNAP-IV se distribuye gratis y podéis imprimirlo desde varias fuentes fiables:
- Versión en castellano (padres y profesorado, con puntos de corte), la que circula en colegios y consultas de España.
- Formulario original en inglés de James Swanson, tal y como lo publica su autor.
No reproducimos las 18 frases aquí por dos razones honestas. La primera: aunque el SNAP-IV se descarga sin coste, las copias autorizadas que hemos revisado llevan la nota «impreso con permiso, todos los derechos reservados» (copia distribuida por la AACAP), y la traducción al castellano que circula no indica quién la hizo ni con qué permiso; la única adaptación al español con estudio de validación publicado (la argentina, de Grañana y colaboradores) exige contactar con los autores para usarla (ficha en BiblioPRO). La segunda: preferimos que uséis el documento completo, con sus instrucciones y su tabla de corte, y no una copia suelta. Descargadlo, imprimid dos copias (una para casa, otra para el colegio) y volved aquí para leerlo.
La versión para el colegio
El SNAP-IV es el mismo cuestionario para la familia y para el profesorado; solo cambia quién lo rellena y con qué corte se lee. Y eso no es un detalle: para pensar en TDAH los síntomas tienen que estar en dos o más contextos (casa, colegio, actividades), presentes antes de los 12 años y durante al menos seis meses (criterios DSM-5 recogidos por la AEPap). Un niño que solo «se dispara» en casa, o solo en clase, está contando otra historia: puede ser un problema de sueño, un conflicto con un profesor, una situación familiar, una dificultad de aprendizaje que solo aflora con los deberes.
Cómo pedirlo sin que suene a acusación: hablad con el tutor o tutora, decidle que estáis intentando entender qué le pasa a vuestro hijo y que un profesional os ha pedido su punto de vista. Dadle el cuestionario impreso y un par de semanas. La mayoría del profesorado lo agradece: llevan tiempo viendo lo mismo y no sabían cómo decirlo. Si en el colegio hay orientador u orientadora, mejor aún: puede coordinar la información y, más adelante, las adaptaciones.
Un aviso que también recoge la literatura: las puntuaciones del profesorado suelen ser más bajas que las de las familias, porque el aula es un entorno más estructurado y porque comparan con veinte niños más. Por eso los puntos de corte para docentes son más altos.
Cómo se puntúa y qué significa (orienta, no diagnostica)
La corrección es sencilla y la podéis hacer vosotros:
- Sumad los puntos de las 9 frases de inatención y dividid entre 9. Ese es el «promedio por frase» de inatención.
- Haced lo mismo con las 9 de hiperactividad e impulsividad.
- Comparad cada promedio con el punto de corte que corresponda a quien ha rellenado el cuestionario.
Los puntos de corte que publica el propio Swanson marcan el 5 % de puntuaciones más altas en su muestra de referencia (tabla de puntuación del SNAP-IV):
| Bloque | Rellenado por la familia | Rellenado por el profesorado |
|---|---|---|
| Inatención (promedio de 9 frases) | 1,78 | 2,56 |
| Hiperactividad e impulsividad (promedio de 9 frases) | 1,44 | 1,78 |
Un ejemplo con números: si en casa habéis puesto varios 2 y 3 en el bloque de inatención y la suma es 18, el promedio es 2,0. Está por encima de 1,78. Si el tutor ha sumado 15 en el mismo bloque, su promedio es 1,67: por debajo de 2,56. ¿Qué significa? No significa que vuestro hijo tenga TDAH. Significa que en casa la inatención está en un nivel poco habitual y en el colegio no tanto, y que eso hay que entenderlo con alguien que sepa mirar más allá del cuestionario.
Cómo leer las combinaciones más frecuentes:
- Los dos por encima del corte en casa y en el cole: hay señales suficientes para pedir una valoración. No es una urgencia, pero tampoco algo que dejar para «a ver cómo va el curso».
- Por encima en un contexto y no en el otro: merece una valoración igualmente, sobre todo para buscar qué explica la diferencia.
- Solo un bloque alto: es habitual. Muchos niños tienen dificultades de atención sin ninguna hiperactividad (la presentación con predominio inatento, lo que antes se llamaba «TDA»), y pasan desapercibidos porque no molestan.
- Todo por debajo pero vosotros seguís preocupados: también vale la valoración. El cuestionario no descarta nada; y hay otras cosas (ansiedad, dificultades de lenguaje o de aprendizaje, sueño) que dan «despistes» y no son TDAH.
Lo que no os diremos nunca es «tiene un 80 % de probabilidad». Ese número no existe. Lo que sí podemos deciros, con el cuestionario delante, es si hay motivos para mirarlo juntos.
Qué hacemos con el resultado en la valoración
Cuando venís con el SNAP-IV rellenado (o sin él; no hace falta que sepáis qué necesita ni cómo se llama), el cuestionario es el punto de partida, no el final. En una valoración de TDAH se hace, como mínimo:
- Entrevista con vosotros sobre cómo fue el embarazo y los primeros años, cuándo empezaron las dificultades, cómo duerme, cómo come, cómo se relaciona, qué pasa con los deberes y qué habéis probado ya.
- Información del colegio: el cuestionario del profesorado, los boletines, y a menudo una llamada con el tutor o el orientador.
- Observación y pruebas con el niño: atención, funciones ejecutivas, lenguaje, lectura y escritura, según lo que apunte la entrevista.
- Descartar lo que se parece: problemas de visión o audición, sueño insuficiente, ansiedad, un trastorno del lenguaje, una dificultad específica de aprendizaje o un momento familiar difícil pueden dar los mismos despistes.
Y una cosa que conviene saber sobre cómo funciona esto en España: el diagnóstico lo firma un facultativo con formación y experiencia en TDAH (pediatra, psiquiatra infantil, neuropediatra, psicólogo clínico o neuropsicólogo, según la guía del SNS). La vía habitual es el pediatra de atención primaria, que hace la primera valoración y deriva a neuropediatría o a salud mental infanto-juvenil cuando procede (AEPap). Nuestra valoración psicopedagógica no sustituye ese paso: lo prepara, lo acompaña y, sobre todo, pone en marcha lo que sí se puede trabajar desde el primer día, haya o no etiqueta todavía. Cómo se diagnostica y qué funciona después lo tenéis en nuestra guía TDAH en niños; si vuestro hijo ya está en secundaria, en TDAH en adolescentes.
Los cuestionarios que usan los profesionales (Conners, EDAH, ADHD-RS) y por qué no están aquí
Quizá os suenen otros nombres, porque son los que probablemente os pasen en la consulta:
- Escalas de Conners. Las más conocidas. Tienen versiones largas y abreviadas para padres y profesores. Son propiedad de la editorial Multi-Health Systems (en España las distribuye TEA Ediciones), se compran y requieren un profesional cualificado para aplicarlas e interpretarlas. Reproducirlas en una web, aunque sea la versión de 10 preguntas, no está permitido. Por eso el cuestionario que había antes en esta página ya no está.
- EDAH (Farré y Narbona). Escala española para profesorado, de 6 a 12 años, con baremos de población española. También es un instrumento editado y con derechos.
- ADHD Rating Scale (DuPaul). Como el SNAP-IV, recorre los 18 síntomas; tiene versión para padres y para docentes y se usa mucho para medir cómo responde un niño al tratamiento.
Todas ellas están en la tabla de instrumentos de la Guía del SNS (capítulo 6, instrumentos de evaluación), y todas valen para lo mismo que el SNAP-IV: ordenar la información y medir la intensidad. Ninguna diagnostica sola. La ventaja del SNAP-IV para vosotros es que podéis tenerlo hoy, sin coste y sin intermediarios; la ventaja de las otras es que el profesional las tiene baremadas y sabe leerlas en su contexto. No compiten: se suman.
Lo que no conviene hacer con el resultado
- No se lo enseñéis a vuestro hijo como una nota. Es una herramienta para adultos. A él o ella le basta saber que estáis intentando entender qué le cuesta para ayudarle.
- No lo repitáis cada semana. El cuestionario pregunta por los últimos seis meses; puntuarlo tras un día malo no aporta nada.
- No lo uséis para pedir medicación. La medicación la decide un médico con la valoración completa, nunca a partir de una escala.
- No lo guardéis en un cajón si ha salido alto. Traedlo. Lo peor que puede pasar es que descubramos que no es TDAH y sí otra cosa que también tiene solución.
Fuentes
- Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en niños y adolescentes (SNS, versión completa) — Diagnóstico exclusivamente clínico; lo hace un facultativo con experiencia (pediatra, psiquiatra, neuropediatra, psicólogo clínico, neuropsicólogo); los cuestionarios nunca como único método; tabla de escalas (ADHD-RS, Conners, EDAH, SNAP-IV)
- GuíaSalud — ficha de la GPC del TDAH — Autoría (AIAQS y Sant Joan de Déu), promotor Ministerio de Sanidad, enlaces a versiones
- NICE NG87 — Attention deficit hyperactivity disorder: diagnosis and management (Recommendations) — 1.3.1 diagnóstico por especialista con valoración clínica y psicosocial completa; 1.3.3 criterios, deterioro y 2 o más contextos
- AEPap — Algoritmo TDAH — Escalas más usadas en España (ADHD-RS, Conners, Magallanes, EDAH, SNAP-IV); criterios DSM-5 (6 síntomas, 6 meses, antes de los 12 años, 2 o más ambientes); ruta pediatra AP → neuropediatría / salud mental
- SNAP-IV Teacher and Parent Rating Scale (J. Swanson) — copia distribuida por la AACAP — Puntuación por promedio (suma/9) y cortes del 5 %: docentes 2,56 inatención / 1,78 hiperactividad; padres 1,78 / 1,44; nota «Printed with permission. All rights reserved» que motiva no reproducir los ítems
- SNAP-IV form (J. Swanson, UC Irvine) — copia de la Universidad de Saskatchewan — Formulario original enlazado para descarga
- Escala SNAP-IV versión abreviada en castellano (padres y profesorado) — Versión en castellano enlazada; incluye los mismos puntos de corte (2,56/1,78 profesores; 1,78/1,44 padres); no indica autoría de la traducción
- BiblioPRO — Escala de Swanson, Nolan y Pelham para padres (adaptación de Grañana, 2011) — Única adaptación al español con validación publicada es argentina y exige contactar con los autores para su uso
- NovoPsych — SNAP-IV 18-item — 18 ítems (9+9), escala 0-3, lo rellenan padres/cuidadores o docentes, edades 5-17
- Pediatría Integral 2025 — Trastorno por déficit de atención e hiperactividad — Diagnóstico clínico y multidisciplinar en España; DSM-5: antes de 12 años, 6 meses, dos informantes; escalas como apoyo


